Crónica: La apertura del cuadragésimo cuarto festival de Cinemateca

Convocado por el editor en jefe de Revista Film, Martín Zás, armado de cámara y solaperos, y sin entrada para la función, este humilde cronista partió al abordaje de la apertura del 44º FCIU en el Teatro Solís el pasado lunes 30 de marzo.

La explanada del histórico teatro fue testigo del ya usual atosigamiento de los concurrentes por parte de nuestros periodistas con el fin de averiguar sus 3 filmes uruguayos de predilección. 

Memorable fue el acercamiento a dos individuos, quienes, al ser interrogados sobre la naturaleza de su presencia, revelaron ser los protagonistas de la película de apertura del festival, Un Cabo Suelto, Pilar Gamboa y Sergio Prina, para desopile del equipo reelero. En defensa de los nuestros, cabe aclarar que la dura iluminación de la zona fue influyente en el no reconocimiento.

Culminada la grabación, este cronista buscó y encontró un alma caritativa en la figura de Lucas Flauzino Da Silva, quien le brindó un QR que le permitió su ingreso a la tertulia alta.

Desde tan privilegiada posición pude apreciar los variados espectáculos ofrecidos desde las 20 horas. Tardía fue la revelación de que podría haber realizado un bello registro para ilustrar esta crónica. De todas formas, así como lamento la carencia de material ilustrativo, agradezco la calidad de anécdota difusa que cobrará esta crónica debido a ella. 

El Coro Nacional de Niños y Juvenil del SODRE enmudeció al auditorio, de manera contraria a María José Santacreu, directora de Cinemateca, quien lo hizo estallar en carcajadas y aplausos.

Santacreu procedió con un discurso que ironizaba con respecto a una separación entre los festivales de cine y la política, con menciones varias a lo ocurrido en la Berlinale en el pasado febrero con Wim Wenders.

A partir de aquí mi cronología de la velada puede estar errada. Creo que lo siguiente fue la presentación de los jurados.

La iniciativa fue original, mientras la presentadora mencionaba los jurados de las distintas competencias se iluminaba el box donde se hallaban los miembros. Lamentablemente hubo un error en el protocolo, y al presentar al Jurado de Competencia Iberoamericana, la luz del teatro señaló al jurado de la ACCU. Bajo los reflectores Diego Faraone indicaba con el dedo que se trataba de un error. 

Uno de los momentos álgidos de la noche llegó cuando se presentó en el escenario a los jurados +8 y +12 años, muy entusiasmados por la diversidad de países participantes. Lola Medina, parte del jurado +12, mencionó confundida una película que decía ser de 3 países distintos ante la risa de una sala atendida por productores uruguayos, habitués de la coproducción.

Seguido a los niños fue presentado Mandrake Wolff junto a Nacho Iturria, quienes brindaron un disfrutable recital que resonaba con la película que iba a verse a continuación, después de que el embajador belga en Uruguay, Hubert Cooreman, compartiera unas palabras, tras lo cual Alejandra Trelles, directora artística del FCIU haga lo propio.

Finalmente, tras los necesarios discursos y protocolos, llegó el momento de la última película dirigida por Daniel Hendler, sobre la cual no he de mencionar nada en este texto, pues corresponde a una crítica futura que estará disponible en este portal.

Por lo pronto, vuestro cronista de confianza no encuentra motivo alguno para seguir jugando con vuestra atención, por lo que aquí os saluda y desea un feliz 44º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay.

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