ERA EL CIELO (2016)

Tradición hegemónica

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Es algo bastante sabido que los planos de apertura (opening-shots) son fundamentales, o deberían serlo. Es lo primero que vemos del mundo que nos presentan. El primer plano de Era el cielo es determinante para la narración total de la película y es una pista para comprender su problemas más importante.

(Esta crítica contiene spoilers)

El argumento abre con el rostro crispado de Diana (Carolina Dieckmann) y una mano que le tapa la boca. Unos segundos después, la cámara se mueve a la derecha dejando que una cortina tape la visión. La importancia de este primer plano se sabe más adelante, cuando descubrimos que Mario (Leonardo Sbaraglia), el esposo de Diana, se encontraba detrás de la ventana mientras ella era violada. Por lo que ese plano es un punto de vista de Mario, quien mira la situación totalmente paralizado. La película va a desarrollarse desde ese lugar: vemos desde los ojos de Mario, el protagonista real es él (y sus pensamientos), dejando a Diana y su silencio en un segundo plano, casi como una mera excusa para despertar la acción del verdadero protagonista.

El primer día del argumento, cuando violan a Diana, se repite: la segunda vez es desde la perspectiva de Mario. A partir de ahí, la película se centra en él, dominada por una voz en off de Mario contando sus miedos. La violación y el silencio de Diana establecen un conflicto pero la película lo ignora, la ignora a ella, y se preocupa por cómo esta situación despierta antiguos miedos de Mario y su tendencia a la parálisis. Diana es dejada en un plano de inacción total.

Conocemos a Diana a través de él, que es como no conocerla. Al igual que la cortina que se posa delante de la cámara, Mario tiene un velo que no lo deja acceder a Diana y por lo tanto nosotros tampoco podemos. Se construye un personaje llano y sin sentido. La película despierta un conflicto que luego ignora. ¿Por qué centrarse en la parálisis de Mario y no desarrollar la de Diana? La película no zafa de la tradición hegemónica, y mira a la mujer y al hombre desde este lugar: el hombre como el sujeto de acción, la mujer relacionada a lo irracional, la mujer contemplada (tanto por Mario como por los violadores), la mujer enigma.

Era el Cielo remata con el asesinato de uno de los violadores por parte de Mario, quien termina siendo el justiciero “anónimo” de su esposa y la deja a ella definitivamente exiliada en el terreno de la pasividad. Casi una reversión de la princesa en la torre y el héroe. Una película que no se tomó el tiempo para ver la posible profundidad de sus personajes, y las implicancias que tiene hablar de la mujer y actuar por ella.


Título: Era el cielo (O silencio de ceu) / Año: 2016 / Duración: 102 min. / País: Uruguay, Brasil, Argentina / Director: Marco Dutra / Guion: Sergio Bizzio, Lucía Puenzo, Caetano Gotardo / Música: Guilherme y Gustavo Garbato / Fotografía: Pedro Luque / Elenco: Leonardo Sbaraglia, Carolina Dieckmann, Chino Darín, Álvaro Armand Ugón, Mirella Pascual.