UNA VIDA LEJANA (2017)

Uruguay descontracturado

El interés que Una Vida Lejana (2017) podría despertar en cualquiera de nosotros, no iría más allá de lo que suele interesarnos en cualquier comedia dramática francesa de las que hay muchas, todas enmarcables en ciertos cánones de la industria gala. Esto es: elocuencia cinematográfica, narración fluida, actuaciones eficientes, comicidad y melodrama en dosis iguales. Allí, algunos logros destacables, como por ejemplo la precisión de la cámara, para la cual todo objeto del decorado es un elemento estilístico capaz de reforzar “las cosas que hay entre las personas”, un motivo específico que exalta con claridad los sucesos narrados. De este modo, los espacios y ambientes, captados desde una puesta que tiene mucho de documental (en lo que se ha especializado el director Olivier Peyon), no podrían estar mejor explotados. Las actuaciones, lo mismo: hay un gran mérito de la dirección de actores, pero en esto es mayor el logro del montaje, que articula actuaciones espontáneas y sabe rescatar lo necesario de cada una, ni más ni menos. La escena del carrito es quizá la más clara respecto a esto: la situación ocurrió frente a cámara y el camarógrafo “robó” planitos que luego se articulan en una escena de pocos segundos, como si todos los gestos valiosos del momento hubiese sucedido a la vez. Hay mucho oficio y práctica en el equipo que filmó está película y eso se nota. Un mérito que no es exclusivo de los técnicos franceses sino también, como lo ha declarado el propio director francés, talento de los técnicos uruguayos que participaron de esta co-producción minoritaria nacional, representada en nuestro país por Mutante Cine, la productora de Fernando Epstein y Agustina Chiarino.

Pero si bien no es la primera co-producción de Mutante ni de Uruguay con el extranjero, Una Vida Lejana merece un apartado especial, por una razón muy precisa: la película está filmada de forma íntegra en nuestro país, cuenta con varios actores uruguayos en papeles co-protagónicos y secundarios, además de presentar sin tapujos un arsenal de esquinas y puntos “turísticos” de las dos ciudades donde se desarrolla la acción, Montevideo y Florida.

Y es sobre este punto es que surge la razón más importante por la que ver Una Vida Lejana, se convierte en una experiencia valiosa para cualquier espectador o presunto realizador de cine uruguayo: y es que Montevideo y Florida jamás habían sido filmadas de forma tan descontracturada en una ficción. No hay rimbombancia al encuadrar el Salvo, pero tampoco hay prurito en hacerlo. Colocar un personaje en la rambla no parece significar algún tipo de concesión al Ministerio de Turismo, pero tampoco sugiere un via crucis formal (o algo más quimérico aún, como Rambleras). Los espacios, el Hotel Carrasco, la Ciudad Vieja, el centro de Montevideo, la plaza central de Florida o su cementerio, no son más que eso: espacios donde se desarrolla una acción. El espacio no se remarca más allá de su función narrativa, no hay una carga especial ni una necesidad de regodearse en él, los personajes no se deslumbran ante ellos. Tampoco se trasluce ningún amateurismo a pesar del encare semi-documental. Es difícil de explicar, pero la frescura que eso trasmite es de algún modo reveladora.

No hay mucho más para decir. Es eso. La ficción (espontánea y fresca) en Uruguay parece estar prohibida sólo a los uruguayos. Viene un francés y la hace así, como quien no quiere la cosa. Moraleja: hay que sentirse un poco más extranjero a la hora de filmar Uruguay, y eso no significa embelesarse y maravillarse como a los uruguayos nos gusta creer que se embelesan los extranjeros cuando vienen acá. No. Eso significa mirar Uruguay con la misma naturalidad con la que uno mira cualquier cosa. Es decir, dejar de pensar que hay algo de especial en este rincón del mundo y simplemente hacer una película.


Titulo original: Une vie ailleursDirección: Olivier Peyon / Protagonistas: Isabelle Carré – Ramzy Bedia / País: Francia-Uruguay / Año: 2017 / Duracion: 96′ / Elenco: María Dupláa – Virginia Méndez – Dylan Cortes – Lucas Barreiro


Para hacer posible más artículos como este, apoyá nuestro proyecto. ¡SUSCRIBITE!