Pueblo Chico es la próxima película de Walter Tournier y César Cabral

Actualmente en etapa de producción, conocé todos los detalles disponibles sobre el nuevo proyecto de los reconocidos cineastas de stop-motion

El panorama del cine de animación en América Latina ha crecido durante los últimos 20 años de manera notable. Particularmente en el Cono Sur hallamos ejemplos que han llegado a competir a nivel internacional, como las nominadas al Óscar Metegol de Juan José Campanella (Argentina, 2013), El niño y el mundo (Brasil, 2014) de Alê Abreu, Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe (Uruguay, 2012) de Walter Tournier, nominada al Goya, y Bob Cuspe – Nós Não Gostamos de Gente (Brasil, 2021), Premio Contrechamp en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy en Francia, el más importante a nivel mundial, que se celebra anualmente a principios de junio.

De modo que una colaboración entre estos dos últimos: una leyenda indiscutida del stop-motion en América Latina, y uno de sus mayores exponentes en la actualidad parece lógica y hasta necesaria. Pueblo Chico es el título del proyecto que en el 2028 –calculan y desean sus autores para poder llegar a Annecy– llevará la firma Cabral/Tournier, otra aventura animada en stop-motion cuya sinopsis, disponible completa en la página web de la productora uruguaya La Suma, dirigida por Esteban Schroeder y Leandro Barneche, dice lo siguiente:

“Una historia en clave de humor, donde un grupo de niños y una vaca, encarnan el espíritu de rebeldía que los mayores carecen”.

Sobre el mensaje que pretende la película, Tournier explicó a FILM que “es de alguna manera una apuesta a la esperanza (…) la película está dirigida a partir de 5 años para arriba, tiene que ver con determinados valores y determinada formación que tienen los niños, siento que últimamente hay un cambio de actitud con respecto a todo, a la educación, al internet, los celulares; la IA está incidiendo mucho y no sabemos a dónde vamos.

Lo que estamos tratando de hacer con esta película es un bajar a tierra, y tratar de establecer mucho más una comunicación entre nosotros. Y también que entiendan, a través de los mismos personajes, que la gente se puede equivocar y puede haber falsedades, o que cosas que uno persigue, como la riqueza, no son tan importantes”.

Hasta la fecha, en vías de solventar “la financiación de la película”, Pueblo Chico ha recibido 9 apoyos distintos desde 2015 por parte de entidades dedicadas al fomento de la producción audiovisual en Uruguay y el exterior; entre los cuales figura el extinto Instituto del Cine y el Audiovisual del Uruguay (ICAU), el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el Programa Ibermedia, Annecy, entre otros.

De esta manera insiste otro lugar común del cine uruguayo; Pueblo Chico es una coproducción entre Brasil, España y Uruguay. En el ámbito artístico, Tournier narró que no hubo “mayores dificultades más allá de las normales en cualquier tipo de producción”, e hizo énfasis en “lo que piden los distintos países coproductores (…) por eso el guion fue cambiado más de treinta veces, en el correr de más de diez años. Pero el peor problema es la financiación, es conseguir el dinero. Es una película cara para el Uruguay, a nivel internacional es un regalo”.

Sobre esta característica, consultado por FILM, Tournier agregó que ganaron “todos los concursos, todos los apoyos que hay, y sin embargo no cubrimos la cuota que nos corresponde; Uruguay y Brasil tienen 35%, España 30%”.

El apoyo de Ventana Sur y la adquisición de derechos comerciales de la película por parte del estudio madrileño Latido Films en 2024, fue cardinal para su avance y difusión. Ese mismo año el periodista John Hopewell del semanario Variety entrevistó en exclusiva a César Cabral, quien afirmó la intención de “producir una película de entretenimiento que conserve la calidez y la calidad técnica del stop-motion, pero que también tenga el potencial de atraer a una audiencia global”. A lo cual agregó, “Queremos demostrar que América Latina puede producir animación de alta calidad con un fuerte atractivo universal”.

Asimismo, el productor brasileño Iván Melo, socio de Cabral en Coala Films abrió el arco de esta alianza iberoamericana, “No se trata solo de compartir costos, sino de enriquecer la narrativa y la técnica con la experiencia acumulada de cada país en el ámbito del stop-motion”, explicó al medio neoyorquino.

A propósito del clima de trabajo, Tournier detalló que “solo la filmación de la película nos va a llevar más de 1 año. Uno puede planificar, pero a veces las circunstancias te llevan a que, por ejemplo, con todo este cambio de clima, acá falta un montón de gente a trabajar, porque claro, tenían fiebre, y no sé qué. Por más que planifiques todo, eso no lo podes contemplar (…) Lo bueno es que estamos con muchas ganas de hacer la película, el mensaje es bueno, y estamos todos aportando lo que podemos y de la mejor manera posible”. Afirmó el cineasta en conversación con FILM.

El miércoles 3 de junio, se firmó un convenio entre la producción de Pueblo Chico y la Intendencia de Montevideo en el Espacio Modelo. La instalación del proyecto durante 2 años en el “parque público techado más grande de Uruguay” incluirá la reforma y acondicionamiento del local asignado y además “volcará contenidos y actividades culturales”. Asimismo, la película ya cuenta con el apoyo de Plan Ceibal.

Ahora mismo, entre estos tres países, hay un escenario con más de 200 piezas siendo trabajadas en stop-motion por un equipo de animadores brasileños y uruguayos. Todavía falta para ver lo nuevo del “Flaco” Tournier con César Cabral, mientras tanto, el creador de Los Tatitos parafrasea la máxima sobre la utopía del cineasta argentino Fernando Birri, que tantas veces ha sido atribuida a Eduardo Galeano, “solo nos queda caminar”.

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