Comenzó el Festival Audiovisual de Bariloche con Uruguay como protagonista

Tras su apertura oficial este miércoles, el Festival Audiovisual Bariloche (FAB) continúa hasta el 27 de septiembre en la Patagonia argentina. Productores, realizadores e instituciones del sector audiovisual uruguayo ya participan de distintas actividades y encuentros que buscan fortalecer los vínculos entre cinematografías de las dos orillas y ampliar las redes de colaboración en la región.

Como país invitado de la 14a edición del FAB, la participación de Uruguay atraviesa tanto la programación de películas como las actividades profesionales del festival. Un futuro brillante, dirigida por la montevideana Lucía Garibaldi, participa de la Competencia Latinoamericana de Largometrajes, mientras el corto La piel del tiempo, de la directora y fotógrafa montevideana Colomba di Segni compite en la sección Latinoamericana de Cortometrajes. Fuera de la competencia, la programación del FAB incluye un homenaje a Rubén Rada con la proyección de Rada: la película, de Luis Ara, la participación del Festival de Cine Nuevo, de Uruguay —que programará tres videoclips y cuatro cortometrajes uruguayos— y el largometraje Mala reputación, de Marta García y Sol Infante Zamudio.

Micaela Solé, productora de Mala reputación, está presente en Bariloche y presentará hoy y mañana el film. Solé es también jurado de la categoría Proyectos en Construcción (PEC) Latinoamericano. Por otra parte, Adam Schwartz, integrante del área de Internacionales de la Agencia del Cine y Audiovisual del Uruguay (ACAU), será parte de una charla sobre coproducciones internacionales.

Para Solé, participar del FAB como jurado representa una oportunidad para conocer proyectos de distintas regiones y acompañar sus procesos de desarrollo. “Ser jurado te permite trabajar directamente con los proyectos, conocerlos desde dentro, mientras se están haciendo, y, en lo posible, ayudar un poco a que ocurran”, señala. 

La productora también destaca el valor de que Mala reputación, una película uruguaya con coproducción argentina, pueda encontrarse con nuevos públicos fuera de los circuitos centrales. El largometraje, sobre la vida de una trabajadora sexual y militante de derechos humanos, fue filmado íntegramente en Uruguay y contó con una importante participación de técnicos argentinos, especialmente durante la posproducción.

—El FAB reúne cine de distintos países y regiones de América Latina. ¿Qué valor tiene que una historia como la de Mala reputación entre en ese diálogo regional? 

—Siempre queremos que las películas vayan más allá de los espacios centrales, que son más fáciles de alcanzar, porque hay tantos lugares valiosos a donde a nuestras películas les cuesta llegar”, explica Solé. En ese sentido, considera especialmente significativo que la película pueda formar parte de un espacio regional como el FAB: “Cuando se mira el tema desde Uruguay o desde Argentina, a veces es distinto. Entonces está bueno poder poner en diálogo, conversar y poder mostrar la película a nuevos públicos”.

Mala reputación, dirigida por Marta García y Sol Infante Zamudio, y producida por Micaela Solé será parte de la programación del FAB

—¿Cómo ves actualmente las posibilidades de producir y hacer circular cine uruguayo? ¿Qué lugar tienen las coproducciones regionales en ese escenario?

“Uruguay fue siempre un país netamente coproductor —continúa Micaela Solé—, muy especialmente con Argentina. Siendo un país chico, no podemos financiar películas solamente con los fondos uruguayos.  En este momento, hay un cambio en la situación: Uruguay está siendo destino de muchos servicios de producción: películas y sobre todo series se vienen a filmar acá. Y también están aumentando los fondos destinados a coproducciones donde Uruguay es socio minoritario. Siempre hubo, siempre las hicimos, pero ahora hay, relativamente, más recursos para ello. En ese sentido, por un lado hay un cambio en la balanza, porque hay mucha más gente que antes queriendo coproducir con Uruguay, porque hay recursos financieros que no hay en otros lados; y, por otro lado, hacer circular cine uruguayo sigue siendo igual de difícil, o más. Porque Uruguay es un país chico con poca población, que no es en sí mismo interesante para determinado tipo de producciones grandes. El cine uruguayo se mantiene siempre pequeño y peleando por los mismos nichos de cine de autor. Es muy difícil mantenerse ahí, porque esos nichos buscan descubrir, entonces van cambiando el foco de interés. Lo que veo actualmente es una gran tensión entre algunos sectores de servicios audiovisuales que crecen económicamente, contra un cine netamente uruguayo, que en realidad no crece, y que tiene una crisis de mucha gente queriendo hacer y recursos insuficientes”.

La cuestión de la circulación aparece así como uno de los desafíos centrales. En un mercado pequeño, las películas uruguayas compiten por espacios de exhibición y por la atención de circuitos que están en permanente renovación. Frente a esto, Solé plantea la necesidad de fortalecer los vínculos entre los propios países de la región: “Yo creo que nos daría fortaleza y visibilidad, y por eso me interesa ir a espacios regionales como el FAB, hacer alianzas entre regiones de Latinoamérica, directamente, sin pasar por las zonas centrales. Si queremos más visibilidad a nivel internacional, creo que la forma de lograr más consistencia, que eso se mantenga y dure, es fortificando nuestros espacios regionales y dándoles mayor durabilidad”.

Micaela Solé, productora uruguaya y jurado del FAB

ACAU: ampliar las redes más allá de los grandes mercados

Desde la perspectiva institucional, Adam Schwartz, de Internacionales de ACAU, también señala la importancia de generar vínculos que excedan los circuitos concentrados en las capitales y los grandes mercados internacionales.

—¿Qué importancia tiene para ACAU participar en un espacio como el FAB, donde confluyen productores y realizadores de distintas regiones de Argentina y de otros países de América Latina?

—Para ACAU es muy importante participar en espacios como el FAB porque permiten generar vínculos directos con productores, realizadores e instituciones de distintas regiones, y conocer de primera mano los proyectos y las necesidades de los diferentes territorios. Estos encuentros son una oportunidad para presentar a Uruguay como un socio posible para proyectos audiovisuales. Además, creemos que la construcción de redes audiovisuales no tiene por qué concentrarse únicamente en los grandes mercados internacionales. Es fundamental fortalecer los vínculos dentro de América Latina y generar relaciones que puedan transformarse, a mediano y largo plazo, en coproducciones, intercambios profesionales y nuevas oportunidades de circulación para nuestras obras.

Herramientas para producir y coproducir

La presencia institucional de Uruguay tendrá además un espacio específico dentro de la programación profesional del FAB. Schwartz participará de la actividad “Kit de herramientas para producir audiovisuales: coproducciones internacionales, financiación y film commissions”, un encuentro orientado a compartir herramientas concretas para fortalecer la producción y ampliar las posibilidades de financiamiento y articulación del sector audiovisual.

En representación de ACAU, Schwartz presentará las oportunidades que ofrece Uruguay para la coproducción audiovisual internacional, abordando las características de su ecosistema audiovisual, los acuerdos internacionales de coproducción vigentes y los mecanismos de apoyo y financiamiento disponibles. La actividad permitirá también conocer las posibilidades de asociación con productores uruguayos y explorar herramientas que puedan favorecer nuevos proyectos entre Uruguay y las distintas regiones argentinas.

El encuentro reunirá además al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y a Puente Audiovisual, que compartirán los resultados del diagnóstico audiovisual realizado en 2025 y nuevas herramientas destinadas a acompañar al sector. La propuesta busca poner en común experiencias y recursos para promover nuevas formas de articulación y cooperación entre los distintos ecosistemas audiovisuales regionales.

Así, la participación de Uruguay en el FAB no se limita a la exhibición y al intercambio artístico, sino que incorporará también una dimensión concreta de vinculación profesional, financiamiento y coproducción, en línea con la búsqueda del festival de generar herramientas y redes que trasciendan las fronteras territoriales.

Adam Schwartz, de Internacionales de ACAU

El vínculo entre Uruguay y la Patagonia argentina aparece, en este sentido, como un territorio todavía por explorar. “El socio coproductor de Uruguay siempre fue Argentina. Es sumamente importante extender estas relaciones no solamente a Buenos Aires, sino al resto de Argentina”, sostiene el representante de ACAU.

Para Schwartz, esa ampliación de las redes puede encontrar en Bariloche un punto de partida concreto: “Hablando desde la geografía, Uruguay tiene ciertas características que se pueden complementar con las características de Bariloche, y viceversa. Pero sobre todo, poder pensar en historias que se construyan desde ambos lugares sería el ideal”.

Construir redes para el futuro del cine latinoamericano

Tanto Solé como Schwartz coinciden en señalar que la cooperación regional no debe limitarse a una herramienta para completar el financiamiento de una película, sino que también supone compartir conocimientos, profesionales, infraestructura y circuitos de circulación. Schwartz propone pensar los encuentros profesionales como el inicio de procesos que puedan prolongarse más allá del festival: “El ideal es apuntar a una construcción sostenida de redes. Que una reunión en un mercado, un festival o un laboratorio pueda ser el comienzo de una relación profesional que después se transforme en un proyecto, una coproducción o una nueva instancia de colaboración”.

La presencia de Uruguay en el FAB propone así un intercambio que excede la exhibición de películas: un espacio para conocer proyectos, compartir experiencias y pensar nuevas formas de articulación entre cinematografías que, desde territorios diferentes, enfrentan desafíos comunes. En ese diálogo regional, Bariloche se convierte en un punto de encuentro para ampliar las redes que sostienen al cine latinoamericano.

La 14ª edición incluye largometrajes, cortometrajes, videoclips y videodanzas de Argentina, Uruguay, Brasil, Chile y otros países de Latinoamérica. En total, la programación reune 97 producciones entre largometrajes, cortometrajes, videoclips, videodanzas y proyectos en construcción, distribuidas en diez competencias.

A continuación, el listado completo de seleccionados:

Competencia Patagónica Binacional de Largometrajes (Argentina – Chile)

Al sur del invierno está la nieve – Seba Vidal Campos (Documental) (Chile)
Esto lo soñé antes – Javier Castro (Experimental) (Puerto Natales, Chile)
Iberah – Alejo Estrabou (Ficción) (El Bolsón)
Acá no pasa nada – Sebastian Labaronne (Documental) (Viedma, Río Negro)

Competencia Nacional de Largometrajes

La noche está marchándose ya – Ramiro Sonzini y Ezequiel Salinas (Córdoba)
Todas las fuerzas – Luciana Piantanida (CABA)
Los caminantes de la calle – Juan Martín Hsu (Mendoza, Argentina y Lima, Perú)
Plata o mierda – Toia Bonino y Marcos Joubert (Provincia de Buenos Aires)
3000km en bicicleta – Ivan Vescovo (Argentina)
Brücher. Crónica botánica inaudita – Mariana Guzzante y Camila Menéndez (Mendoza)

Competencia Latinoamericana de Largometrajes

Un futuro brillante – Lucía Garibaldi (Uruguay)
Nunkui – Verenice Benitez (Ecuador)
Jankee – Yamel Thompson (La Habana, Cuba)
Me niego rotundamente – Nina Wara (Bolivia)
Nimuendajú – Tania Anaya (Brasil)
Aquella sombra desvanecía – Samuel Urbina (Perú)

Competencia Patagónica Binacional de Cortometrajes

Empezar a volver – David Ovando Torres (Valdivia, Chile)
Los murales de D10S – Luciano Nacci (Italia y Viedma)
Tierra del Fuego 1976 – Juan Pablo Lattanzi y Guido De Paula (Ushuaia)
El infierno de lo humano – Marcos Montes de Oca (San Carlos de Bariloche)
Inchegen Awka Liwen – Yvana Juárez (Neuquén)
Inche – Carlos Alberto Rojas Hurtado (Puerto Montt, Chile)
La fe – Walter Ponzo Ferrari Calcumil (General Fernández Oro)
Conociendo a Cuqui Honik – Luis Urquiza (El Bolsón)
Seis de abril – Agnese Boaretto (Zapala, Neuquén)
¿Sueñan los centinelas del mar? – Claudia Valdivia y Fernanda Ojeda (Puerto Montt, Chile)
Algo para recordar – Estanislao Cortada (El Bolsón)

Competencia Nacional de Cortometrajes

Las fuerzas extrañas – Santiago Charriere (Viedma y CABA)
Los mentirosos – Eduardo Braun Costa (CABA)
Marazul – Paulo Pécora (Buenos Aires)
Beibi siter – Carla Pezé Di Carlo (CABA)
Oportuncrisis – Rolando Javier Curten y Matias Molchadsky (Buenos Aires)
La cerrillana – Andrea Urquiola (Salta)
Mirala – Carlos Ignacio Trioni Bellone (Córdoba)
Miss Mix – Vir Zone (Rosario)
Eros (morir en el otro) – Manuel Polleri (Mar del Plata y Rosario)
La perla – Agustina Salvador (San Martín, Mendoza)
Todos los nombres empiezan con M – Carla Scolari (Rosario, Santa Fe)
Minero hina kawsakuni, como un minero vivo yo – Luciano Eugenio Paciotti (Buenos Aires, Argentina y Potosí, Bolivia)
Navidad de marga – Marcia Atahida Majcher (Misiones)

Competencia Latinoamericana de Cortometrajes

Levantamuertos – José Eduardo Castilla Ponce (México)
Caso Isolado – Jamila Facury y Edson Lemos Akatoy (Brasil)
Capim – Julia Munhoz y Caio Pimenta (Brasil)
Pude ver un fantasma desde mi ventana – Mayro Cristhian Romero Villasagua (Ecuador)
Mal de tierra – Camila Caballero (Colombia)
Despojo Roma – Consuelo Corrales Ávila (Perú)
Corte pelo – Evaristo Jarawi (Perú)
Bolero Rojo – Ángel Molina Navarro (Paraguay)
Úrsula – Edison Cájas (Chile)
Twelve – Gabriela Flores (Cuba y Honduras)
Tinku – Román Nina Nina (Bolivia)
La piel del tiempo – Colomba di Segni (Uruguay)

Competencia de Cortometrajes Universitarios

La cara de mi madre – Anabel Villalba y Berenice Zapiola (CABA)
028, Los niños cantores – Lucía Carrizo (La Plata)
La máquina de cortes – Hipólito Infante del Castaño (Entre Ríos y Buenos Aires)
El veneno del pueblo – Rosario Nardi Ronco y Antonella Pegoraro (Córdoba)
Bajo la piel – Angelina del Corazón Guerrero Cettour (Río Grande, Tierra del Fuego)
Los que se van – Gabriel Massut (Mendoza)
Pasarelas – Santiago Funes Lafi (Mendoza)
Volver a verte – Román Ruberti Godoy (Cuyo)
Pechicha – Sandra González Venegas (Alto Biobío, Chile)
Larga distancia – Alen Provoste (Valdivia, Región de Los Ríos, Chile)
Alma mía – Bruno Gutierrez (Neuquén)
Todos me conocen – Yago Didier Avila Poussif (General Roca)
Pixeles rotos – Mateo Coronel (El Bolsón)
Chango – Ramiro Pirogovsky (Bariloche y El Bolsón)
Impureza – Tomas Tapia Carrero (General Roca)
Que permanezca en la memoria – Paz Molina Villegas (Región del Biobío, Chile)

PEC Latinoamericano (Proyectos en Construcción)

Perón o muerte. Filmar la resistencia – Igor Galuk (Documental) (La Plata)
Cuando avanza la niebla – Jaime Bernardo Díaz Díaz (Documental) (Santiago de Chile, Chile)
Todo bien igual – Victoria De Michele (Ficción) (Ciudad de Buenos Aires)
Tornado del 97 – Paula Florencia Burna Elstner (Ficción) (Federación, Entre Ríos)
Golpes secos – Cristian Fernandez Scriva (Ficción) (Buenos Aires)
Liminal – Jorge Vargas (Ficción) (San Salvador de Jujuy)
Una isla, dos memorias – Luciano Nacci (Documental) (Viedma)
Estridentes – Abi Larotonda (Documental) (El Bolsón y Bariloche)
El pulso de la luna – Bianca Fidani (Ficción) (Bariloche)
Otra patria – Alejandro Encinas (Documental) (Lago Puelo)
No sé cómo contar esta historia – Julieta Romano Ortiz (Documental) (General Roca)
Volviendo a Ceferino – Franco Pichiman (Documental) (General Roca)

Competencia Nacional de Videoclips

Sensei – Carlos Echeverria (XS) (Buenos Aires)
Horizonte – Pablo Rafael Roldán (Usted Señálemelo) (CABA)
Líquidos soles – Gastón Bejas (Chakana) (Amaicha del Valle)
Selva nocturna – Devi Ananda Molina Perez (Waiwen) (El Bolsón y Lago Puelo)
Raro – Andrés Tamagnini (Riezgo) (Ciudad de Córdoba)
Hablando mal – Lucas Rosas y Manuel Pons (MHTresUno) (Buenos Aires)
Dos para escapar – Guadalupe Sanz (Caro Wolf) (Pinamar, Provincia de Buenos Aires)
Farolito – Inti Patron y Maite Mugica (Magdalena Vitale) (Neuquén y Buenos Aires)
Nuestra canción – Andres Rossi y Rubén Stremiz (Atlante) (Córdoba)
Km0 – Mario Cadiz (Karmah) (Cabo Vírgenes y Río Gallegos, Santa Cruz)

Competencia Nacional de Videodanzas

Duende – Ornella Berardi y Luiza Loures (Buenos Aires, Argentina y San Pablo, Brasil)
Las cosas que no te dije – Jona Alonso (Chaco y Corrientes)
Ame – Osvaldo Ponce (Buenos Aires)
Emotio – Leonel Cieri (Córdoba)
La Vida es un Malambo – Tobias Planes (Allen, Río Negro)
Muni Mostra & Vitorino – Ana Natalia Filippini y Marianela Muñiz (San Carlos de Bariloche)
Too much – Anita Zanelli (CABA)

Producciones totales por competencia

Largometrajes Patagónicos Binacionales: 4
Largometrajes Nacionales: 6
Largometrajes Latinoamericanos: 6
Cortometrajes Patagónicos Binacionales: 11
Cortometrajes Nacionales: 13
Cortometrajes Latinoamericanos: 12
Cortometrajes Universitarios: 16
PEC Latinoamericano (Proyectos en Construcción): 12
Videoclips Nacionales: 10
Videodanzas Nacionales: 7

Festival Detour

Videoclips:

¿Cómo se ama? 

Estaba Pensando

Temporal

Cortometrajes:

Abraços, João de Narella Correa y Fernanda Mendez.

Lodo, Joseph Specker Nys.

Cagüeyro,  Manu Rosa.

Bicho, Diego Acosta y Nicolás Sequeira.

Organizado por la Secretaría de Cultura de Río Negro, el FAB nos recuerda que el cine no es un producto, es un proceso: se hace entre todos y se vive en el encuentro.

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