Una postal inesperada está generando revuelo en redes: Anne Hathaway fue fotografiada en pleno rodaje de la secuela de The Devil Wears Prada vistiendo un diseño de la uruguaya Gabriela Hearst.
Las imágenes muestran a Hathaway caracterizada como Andy Sachs —el icónico personaje que interpretó en 2006— caminando por las calles de Nueva York con una bolsa de Runway, la ficticia revista de moda que sigue marcando el eje de la historia. El vestido en cuestión, multicolor, largo y de silueta fluida, se titula Let it Rip, y fue confeccionado con una técnica artesanal que involucró a 40 personas. Su valor en el sitio oficial es de 7900 dólares (más de 300.000 pesos uruguayos).
La secuela de El diablo viste a la moda, que vuelve a reunir a Meryl Streep, Emily Blunt y Anne Hathaway, se ambienta en un contexto de crisis en los medios gráficos. Con Miranda Priestly (Streep) enfrentando el ocaso de su carrera, y Emily Charlton (Blunt) en un nuevo rol de poder, la película promete renovar la fórmula original con una mirada actual sobre la industria.
Que una diseñadora uruguaya vista a una estrella global en este contexto es más que una anécdota de color: es un gesto que confirma el alcance real del talento local en los escenarios más exigentes del entretenimiento y la moda.
