El cine nuevo (IV): Mario Benabbi

Un barrio hecho de recuerdos

¿Qué hace realmente valioso a un barrio?  No son solamente sus calles, sus casas o lo que uno puede alcanzar a ver en un mapa, sino la esencia que le da vida. Puede venir de las personas que lo habitan, las historias que pasan de boca en boca o los vínculos que se construyen a lo largo del tiempo, mientras el barrio hace lo mismo.

La identidad se forma a través de esas pequeñas acciones que, a priori, pueden parecer menos relevantes, pero adquieren un valor enorme para quien las vive desde adentro.  En ese sentido, Mario Benabbi, fotógrafo, pintor y referente fundamental en la consolidación de la identidad de Pueblo Victoria, cumple un papel central en esta historia.

En el marco del #14 Festival de Cine Nuevo, dentro de la sección Panorama Cortos, Nicolás Macchi junto a la producción de Hilacha Audiovisual, presenta un fotomontaje de 20 minutos dedicado a Mario, centrándose en sus labores como militante social del barrio. A través de fotografías en blanco y negro que acompañan esta recuperación de la memoria, junto con las voces de quienes lo conocieron y acompañaron durante este proceso, el cortometraje reconstruye la figura de un hombre con una historia inseparable de la comunidad del barrio que perteneció. Las imágenes recuperan un retrato emocional, momentos y fragmentos de una época, acompañado de los testimonios de vecinos y amigos que aportan una cara emocional, trascendiendo lo puramente visual. El corto no busca solamente recordar a Mario, sino comprender lo que él representó para quienes compartieron su vida cotidiana en el barrio y, también, mostrar el valor del barrio en sí y a lo que se logró llegar.

Una de las frases que resuenan durante la obra es: “Uno puede decir con orgullo que es de Pueblo Victoria”. Esta afirmación expresa ese sentimiento de pertenencia, reconociéndose en sus historias, en su gente y lo que se construye colectivamente.

No obstante, el cortometraje también plantea una reflexión sobre el reconocimiento hacia las personas que contribuyen el bienestar común. “¿Cómo no podemos valorar a la bondad?” señala una de las voces. Esta idea atraviesa el recuerdo de Mario, explicando que, muchas veces, las acciones menos vistas son las más valiosas. A esta reflexión se le suma otra frase que resume la forma de actuar del protagonista: “No hay que decir -habría qué-, sino hacerlo”.

La obra transmite la esencia única del barrio y homenajea con un gigante gesto a Benabbi, tal como acotó uno de los espectadores durante su proyección: “la verdad emociona, porque logra promover lo comunitario, el espacio público y la oportunidad de proyectar expresiones”.

Queda la impresión de que el legado de una persona no se limita a su producción artística ni a las obras materiales que pudo haber realizado. También permanece en los vínculos que generó y construyó, en las necesidades que ayudó a resolver y en las personas que todavía encuentran motivos para hablar de ello. La historia de Mario Benabbi permite pensar que la identidad de un barrio no se define únicamente por sus calles, sino por la comunidad que se encuentra detrás. Y a pesar del paso el tiempo, siempre habrá fotografías y voces capaces de recuperar el recuerdo.

Para hacer posible más artículos como este, apoyá nuestro proyecto. ¡SUSCRIBITE!