Vienen llegando (I): con el director de Las Panteritas, Alejandro Gallo Bermúdez

El corto argentino Las Panteritas estrena en Uruguay el lunes 13 a las 21:30 h, en el marco del Mirador Internacional del Festival de Cine Nuevo. Conversamos con su director, Alejandro Gallo Bermúdez.

Primera parte: En la playa Ramírez

Sábado 11. Caluroso y húmedo. Se viene la lluvia. Alejandro llega cerca del mediodía a Montevideo. Había tomado el barco unas horas antes en Buenos Aires. En el hostel se desploma y duerme una siesta larga, aprovechando la tranquilidad de la calle San Salvador, en Parque Rodó. Se despierta y sale a andar. Hablamos por teléfono.

Las Panteritas (Argentina). Estrena el 13 de octubre (21:30, Sala Camacuá)

Alejandro Gallo Bermúdez: Acá estoy, en la playita Ramírez.
Nacho Bide: ¿Podés hablar ahora? ¿Querés contarme algo del corto?
A.G.: Claro, te cuento. Las Panteritas surge de una idea que se me ocurrió durante la pandemia. En ese tiempo perdí a alguien importante y me sentí muy solo. En cierto momento me dije: qué diferente hubiera sido compartir el aislamiento con alguien. Y a partir de ahí se me ocurrió esta idea sobre una pareja que se debate, un día antes de que se declare el aislamiento obligatorio, si pasar la cuarentena juntos o no.
N.B.: Perdoná, no lo he visto. ¿Es un drama?
A.G.: No, no. Yo siempre hago comedias. De alguna forma, Las Panteritas fue una manera de transformar ese dolor en comedia y en luz.
N.B.: Mal yo. Tengo que verlo antes de volver a hablar contigo. ¿Hoy vas a la apertura?
A.G.: Sí, seguramente nos veamos.
N.B.: De todas formas, me podés ir contando el recorrido del corto. ¿Cómo diste con el Festival de Cine Nuevo?
A.G.: El corto estuvo el año pasado en Ventana Sur (el que se hizo acá, en Montevideo), en una sección llamada “En breve”. Fuimos seleccionados junto a otros siete cortometrajes de toda Latinoamérica que se encontraban en etapa de posproducción. Ahí conocí a los responsables del festival y me pareció una ventana espectacular para el corto. Las Panteritas se filmó en 2023 y lo terminé a principios de este año. Y ahora estamos acá.
N.B.: ¿Cómo le fue durante el resto del año?
A.G.: Bueno, la verdad que está teniendo un recorrido hermoso. Se estrenó en el BAFICI en abril, y a partir de ahí no paró. En Argentina estuvo en un montón de festivales: en Bariloche, en Jujuy, en Tucumán, en La Plata, en Rosario… Y afuera estuvo en el Festival de Cine de Quito, en el Festival Latino de Filadelfia y ahora va a estar en el Festival Latino de Seattle.
N.B.: Vos sos de Salta, ¿verdad? ¿Estás acompañando al corto en los festivales?
A.G.: Sí, soy de Salta. Estoy tratando, en la medida de lo posible. La situación económica que está viviendo Argentina es complicada. Con el Festival de Cine Nuevo se dio que podía cruzar el charco y estar acá estos días, hasta el martes. Y la verdad, estoy muy feliz y contento de que el corto encuentre su público.

Segunda parte: En el bar

Sábado 11. Se vino el agua, llueve intensamente. La ceremonia de apertura del festival acaba de terminar. Muchos de los que asistimos nos congregamos en un bar cercano, en el límite entre Barrio Sur y Ciudad Vieja. Alejandro se sienta a la mesa. Viene con la pinta de cerveza cargada. Juan Andrés Belo —director ejecutivo del Festival de Cine Nuevo— me lo presenta. Yo también tengo mi vaso lleno. Seguimos la charla.

Las Panteritas (Argentina). Estrena el 13 de octubre (21:30, Sala Camacuá)

N.B.: Me vas a matar, no lo he visto. Y no pude escuchar tu último audio.
A.G.: No lo escuches. Tenía que ver con la motivación y con lo que hay detrás del corto. Te cuento acá. Te había comentado que había perdido a alguien importante durante la pandemia, ¿no?
N.B.: Cierto.
A.G.: Bueno, fue mi papá. Él era médico. Más de 70 años y seguía laburando. Cuando empezó todo lo de la pandemia, le insistimos con mis hermanas para que se quedara en casa, que se cuidara. Él nos dijo: “Ésta es mi profesión, mi oficio. Tengo que estar con mis pacientes”. En 2021 se contagió y, en unos pocos días, se nos fue.
N.B.: Lo siento mucho, Alejandro. Sabés que mi viejo también es médico. Ahora está jubilado, pero durante la pandemia todavía estaba trabajando. Con mi hermano nos preocupamos bastante, porque unos años antes había sido operado de un pulmón. Y la actitud fue la misma: “Soy médico, tengo que estar”.
A.G.: Sí, un compromiso muy grande con la profesión.
N.B.: Tu viejo se fue en su ley.
A.G.: Sí, totalmente.
N.B.: Ahora entiendo más lo que me decías sobre transformar el dolor en algo luminoso.
A.G.: Exacto. Con todo esto de mi viejo y la soledad del aislamiento, era necesario.
N.B.: Y salió una comedia…
A.G.: Una comedia, y una comedia romántica. Que muchas veces es considerada un género menor, pero creo realmente que llega a todas las personas que se abren a verla. También creo que está hecha con mucho corazón y mucha cabeza.
N.B.: Lo voy a ver.

Tercera parte: En algún lugar, de resaca

Hoy. Domingo 12. Paró de llover. Gris y fresco. Me levanto y me pongo a pasar las notas. Tengo resaca. Me pregunto si Alejandro estará igual o habrá parado a tiempo. Por fin, cierro la cortina, pongo el corto y lo veo. Quince minutos. Me encanta. Le mando un audio.

Las Panteritas (Argentina). Estrena el 13 de octubre (21:30, Sala Camacuá)

N.B.: Ale, ¿cómo va? Bueno, acabo de ver el corto, me encantó. Me da pena no haberlo visto por primera vez en pantalla grande. Supongo que esa suerte la tendrán muchos mañana en Camacuá. Van a poder disfrutar de esa atmósfera de calidez que tiene, ese ritmo tan bien manejado. La verdad, me gustó mucho el laburo para lograr ese tono de humor tan particular, tan humano, que además se mantiene durante todo el corto. Me imagino que fue difícil. Realmente es como me decías ayer: el corto transmite eso, lo luminoso en una situación complicada y que se avizora bastante cruda. El cariño por los personajes… Tremendo laburo. De más está decir que me reí mucho, sobre todo con la chala de choclo. En un ratito me ordeno y te paso algunas preguntitas, pero quería trasladarte esta primerísima impresión.
A.G.: Reacción con emoticón de “corazoncito” al mensaje de audio.

Pasan un par de horas.

N.B.: Va la primera: las locaciones del corto son muy bellas. Algunas por el paisaje en sí, pero me quedo con los lugares más mundanos, esos que los personajes escogen para pasar el tiempo antes del encierro. Algo así como un “hasta luego” a sus lugares predilectos. Esos puntos de la ciudad y la manera en que se construyen las secuencias transmiten una nostalgia muy particular. Esos lugares, ¿son también tus favoritos?
A.G.: Qué bueno que podamos profundizar así, porque hay un montón de cosas que captaste del corto que están ahí, como en la profundidad, en las capas. Los lugares… Sí, son mis lugares favoritos de la ciudad. Por ejemplo, el Museo de Ciencias Naturales es un lugar donde yo iba de chico, y llevo a mi hijo también. Tengo un hijo de 10 años. A la feria voy constantemente a comprar ropa porque es mucho más económico. Es ropa poco usada que mandan de Estados Unidos y es de un algodón muy bueno. La empanadería donde van a comer también; yo voy a comer ahí usualmente. Así que sí, son mis lugares favoritos.
N.B.: Contame sobre la escultura del perro. La anécdota que se relata en el corto, ¿es verídica o la sacaste de la galera para el guion?
A.G.: Yo no sé cuál es la verdadera historia de ese perro. Eso, digamos, lo inventé. Lo que sí sé es que nadie sabe muy bien por qué está hecha esa estatua. Apareció un día, hace mucho tiempo en realidad, en otra parte de la plaza, y después la pasaron para ahí. Yo me imaginé que era como un homenaje. A mí me encantan los animales. Ahora tengo un gato, pero tuve perros toda mi vida. He hecho varias fotos de perros en diferentes situaciones. Después te las voy a mostrar… Entonces siempre veía esa escultura y me imaginaba que quien la hubiera hecho debió hacerlo por el amor a un perro. Y también me gustaba la relación entre el museo y los animales encerrados ahí: con su piel, pero sin alma. Son metáforas de lo que era la pandemia también: estar encerrados y estáticos.
N.B.: Volvamos a hablar de la feria. Me gustó mucho la escena. Es muda, en un momento en que la narración necesita un respiro. De todas maneras, el humor se mantiene en ese silencio. ¿Cómo la pensaste?
A.G.: Como te dije, es un lugar a donde voy. Yo no quería que el corto fuera todo hablado, de una pareja charlando, porque debajo siempre está esta decisión que deben tomar. Entonces traté de equilibrar, ecualizar. Que haya algunas escenas muy charladas, como la primera, y otras más en silencio. Me parece que era bueno para nivelar el diálogo.
N.B.: La última: ¿coincidís conmigo en que la mayor carcajada durante la función se va a dar cuando se mencione la “chala de choclo”?
A.G.: Y sí, sí, la “chala de choclo” siempre es un momento en que la gente explota. Y lo interesante es que no estaba escrito eso, “chala de choclo”. En el guion decía: “Cuando haya desabastecimiento, me vas a extrañar”, o algo así. Y en los ensayos, como que al Chiqui (Hernán Miranda, uno de los protagonistas) no le salía muy bien esa palabra, “desabastecimiento”, entonces…

Y corto acá, así se ríen en el cine. Alejandro termina de decirme que nunca necesitó filmar la versión que había escrito en el guion.

Solo resta decir que el final es muy bueno y que, en definitiva, esta comedia del norte argentino es muy recomendable. Quienes asistan tendrán la posibilidad de charlar con Alejandro Gallo Bermúdez al finalizar la función.

Ah, cuando corren los créditos de cierre se lee una dedicatoria:
A mi viejo, el Dr. Gallo, que siguió atendiendo pacientes durante la pandemia hasta que se contagió y falleció de COVID en 2021.”

Afiche de Las Panteritas (Argentina). Estrena el 13 de octubre (21:30, Sala Camacuá)

Las Panteritas (estreno, Argentina)

Conversatorio con el director una vez finalizada la función.

Lunes 13 de octubre, 21:30, Sala Camacuá

Un día antes de que se declare el aislamiento obligatorio por la pandemia, una peculiar pareja recorre la ciudad de Salta (Argentina) dilatando una decisión que deben tomar: pasar o no juntos la cuarentena.
Guion y dirección: Alejandro Gallo Bermúdez

Actúan: Paola Laxi y Hernán “Chiqui” Miranda

Alejandro Gallo Bermúdez. Cineasta argentino. Sus cortos fueron exhibidos en festivales de todo el mundo. Su ópera prima Encandilan luces (2019) fue seleccionada en Lima, Viña del Mar y Rizoma Madrid, entre otros.

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