- Swinger: una persona que en el marco de una relación abierta, experimenta sexualmente con terceros. También, un chiste recurrente en la película Panchopalooza (2025), donde en reiteradas ocasiones se le pregunta al protagonista: “¿Sos swinger vos?”
Es muy probable que vos hayas formado parte de algún proyecto creativo con amigos. No necesito poner ningún ejemplo porque seguramente a tu mente ya esté viniendo el recuerdo de esas tardes en el garage de la abuela ensayando Corazón Espinado con tu banda de covers, o la vez que pasaste horas pintando camisetas negras con un spray creando tu propia marca de ropa. Aunque si estás leyendo esta crítica, en este medio, es más probable que pienses en esos cortos filmados con celular en los que las risas y la pasión sobraban, en un espiral loco de creación compulsiva durante una tarde de verano. Esto fue lo que por muchos años hizo Mervel Films, una productora de amigos que, unidos por un interés por contar historias bizarras, se dedicó a producir multitud de mediometrajes en la primera década de este siglo. Hasta que un día, a mitades de los dos mil dieces, se propusieron hacer un largometraje. 9 años de tortuosa postproducción después, llega Panchopalooza, la consagración de un proyecto creativo con amigos.
¿De qué trata Panchopalooza? Buena pregunta, ojalá fuera fácil responderla. Va sobre un tipo huraño y con las revoluciones bajas, Mae, que se ve envuelto en una investigación policial en la que debe conseguir evidencia de que un peligroso criminal llamado Pancho, es efectivamente un peligroso criminal. Esto no es fácil, sólo se lo puede encontrar en una fiesta organizada por él en el medio de la nada: la Panchopalooza. Hasta ahí bien, ¿no?, una premisa con alguna particularidad, pero que en general entra dentro de los márgenes de la normalidad. Bueno, si pensás eso, es porque dejé de lado todo lo que tiene que ver con romances con drones, Nazis que hacen magia arcana y roban órganos, tíos que viven en una Suiza futurista y un alquimista antiguo que busca venganza.
El guión sobre el que se construye la película es, como poco, creativo: un vómito de gags, ideas y chistes internos que a momentos te dejan rascándote la cabeza, pensando sobre si lo que estás viendo es una locura sin contexto o una referencia a algo que desconocés. Lo más probable es que sea la segunda. Con una búsqueda breve te podés dar cuenta de que esta película está construida alrededor de ideas desarrolladas previamente en cortos de Mervel Films. Por ejemplo, Mae es un agrimensor recibido, algo que también es su actor, Marcelo Di Paolo, en el corto I want you for agrimensura, cuya fecha de subida a YouTube data del 5 de julio del 2007. O el camello-cura-sacerdote que aparece en la fiesta homónima de la película, es una entidad que previamente había protagonizado un corto del 2006 llamado HURGANIA. ¿Su nombre? Charlestoon Romualdo.
La sensación que deja esta autorreferencialidad es muy parecida a la que te puede dejar ver una película de Youtuber dosmilero, aquellas que hacían como especial de aniversario, una especie de To boldly flee (2012) o The SMOSH Movie (2015), uruguayo. Si viste alguna de esas películas, entenderás que la comparación no es del todo favorable. Ambos son proyectos movidos principalmente por el fanservice, con una forma muy chata. No me complace decir que, específicamente en este último apartado, Panchopalooza está a ese mismo nivel.
Creo que es un error pedirle tangerinas al limonero. Esta película nunca estuvo pensada para ser una maravilla cinematográfica. De todas maneras, hay que admitirlo: su factura técnica tiene baches. Cortes de sonido que se oyen entre diálogo y diálogo, tomas en el que el foco se va lentamente hacia… algún lado, colores altamente contrastados que le dan un aroma a vencido a la película. Además, hay muy poco uso del lenguaje cinematográfico que uno pueda destacar, a excepción de una extraña ralentización de la imagen en escenas protagonizadas por Patricia Porzio, que, ¿puede ser que tratara de representar su habilidad de sicaria entrenada? Tal vez. Pero en una película con todos los detalles anteriores, como espectador puedo llegar a la conclusión que simplemente tocaron el shutter por accidente. Aunque, hay un apartado técnico en el que creo que la película realmente destaca y son sus efectos especiales.
Al principio te mencioné que esta película demoró 9 años en ser completada. Sin yo tener manera de comprobarlo, imagino que gran parte de este tiempo se invirtió en la creación de VFX digitales: cromas, sangre, etc. Hay que aplaudir el trabajo de Waldemar Scafarelli y el propio Diego Melo, porque logra crear criaturas que se ven muy bien dentro de su contexto medio trashy, por ejemplo el carismático dron/amante PP8 o el zombie alquimista que busca venganza. Bueno, no mencioné la secuencia de delirio psicodélico (provocado por comer panchos con droga), cuya extrañeza es una cosa que vale la pena experimentar por uno mismo.
Para realmente disfrutar de esa película, hay que entender que Panchopalooza crece dentro de un género de clase Z rioplatense en el que lo bizarro y la explotación (a lo Grindhouse) se lleva rotulado en la frente. En Uruguay, el mayor exponente de esta corriente vendría siendo Manuel Facal, el multipremiado director y guionista. Cómo en sus películas, en esta, las drogas, la fantasía y la violencia se mezclan, siendo altamente impredecibles y volátiles. Pero a diferencia del cine facaliano, en el cine “merveliano” no se busca poner en tela de juicio la uruguayanidad. Es más, si no apareciera la fing y un mate al final, Panchopalooza podría suceder en cualquier otro rincón apartado del mundo.
Me corrijo. No podría suceder en otro rincón apartado del mundo, sino que sólo podría suceder en un mundo de dibujito. Por eso, se mueve más como una spoof movie, a lo Naked Gun (2025), en la que cada escena es un chiste diferente y se busca apilar uno encima de otro mientras la trama avanza. Y, aunque el humor es subjetivo, creo que esos chistes son bastante ingeniosos y además, inesperados. Hay uno que involucra a Suiza, visto como un lugar futurista, que levantó una carcajada grupal en la sala por lo repentino de su aparición. Además, el constante circo de personajes rarísimos que va apareciendo es hilarante. En este apartado, destaco el cameo de Guillermo Lockhart (¡El de Voces Anónimas!), interpretando a Michael Gallo, un personaje críptico que siempre parece estar en todo y ser reconocido por todos por el nombre. Loquísimo cameo.
Entonces, ¿Qué es Panchopalooza? Es una comedia absurda, con elementos de fantasía, ciencia ficción, que surge como manera de celebrar una productora audiovisual de nicho. Y creo que en eso último está el mayor valor de esta película. Es irónico que se hagan tantos chistes sobre swingers, cuando Panchopalooza puede ser uno de los mayores ejemplos de compromiso monogámico a ideas, chistes y personas que ha dado el cine de este país. Cada vez que proyectan esta película, la pantalla blanca no sólo rebota las imágenes de la película, sino también la dedicación, pasión y amor de un grupo humano que supo llevar las cosas hasta las últimas consecuencias. Una bizarreada memorable.
Mañana entrevista a Diego Melo, director de la película. En el futuro cercano, pasen a leer el origen de Marvel Films y la loca historia de la producción de Panchopalooza.
